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Sinceramente, al empezar a estudiar escaparatismo, me dió un poco de miedo cuando nos decían que teníamos que ser creativos. ¿Creativa?, madre mía, y eso cómo se consigue

Es extraño pensar que vengo de un mundo bastante parecido y sin embargo no me considero una persona creativa.

Siempre he considerado que las personas creativas, diciéndolo “mal y pronto”, estaban un poco en las nubes, artistillas que tienen que estar siempre a la última, pero, por contradictorio que parezca, viven en un mundo paralelo. Teniendo esta visión de lo que era una persona creativa, yo no encajaba nada aquí.

Lo primero que me pregunté fue cómo se hacía eso de ser creativo. Me ofuscaba por que nunca me había parado a pensar si realmente podía hacer cosas originales, nunca me había sentado frente una hoja en blanco y crear algo de la nada.

Llegó el primer trabajo práctico, me senté frente al ordenador y empecé a dibujar, varios bocetos, ideas que iban, venían y se perdían. Todo esto añadido al hecho de no ser una persona con demasiada confianza, se me hacía un mundo.
Finalmente uno de mis bocetos se plasmó en un escaparate, todavía no sabía de dónde me había venido la inspiración, pero mi autoestima subió. Ya era un comienzo.
Con cada uno de los ejercicios prácticos que hacíamos en la escuela, me resultaba mucho más fácil crear, inventar...
Me quedé con una frase que nos dijo un profesor “Menos es Más”.
Realmente cuantas más florituras le quieres poner a algo peor te queda.

Otra cosa de la que me he dado cuenta es que la primera idea es la mejor, la puedes matizar, dar la vuelta... pero la esencia de la primera idea que te pasó por la cabeza es la que tiene mejor resultado.

Mirando mis trabajos desde la distancia, en la mayoría de casos,me he dado cuenta de cual ha sido mi inspiración, está en las cosas del día a día, cosas que nunca les había dado demasiada importancia y ahora las miro de otra manera, las miro exprimiendo la sustancia de cada cosa que te envuelve.

Ártidi, a parte de otras muchas cosas, me ha enseñado a buscar MI inspiración y digo MI, porque cada persona debe tener la suya, y he aprendido a ser una voayeur de la vida. Hay que mirar, observar y aprender de todo aquello que nos rodea.