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Escenarios para jugar con la magia y atrapar visualmente a aquellos que pasen por delante. El escaparatismo es el arte de presentar de forma adecuada, combinando objetos y materiales, los artículos que tiene a la venta un establecimiento en su escaparate. Es un conjunto de técnicas aplicadas al diseño y montaje de los escaparates. Es el “vendedor silencioso” de un establecimiento.

Es un elemento esencial y el vehículo principal de la comunicación entre un punto de venta y sus clientes. El escaparate es el espacio donde el cliente por primera vez entra en contacto (visual) con el producto. Por eso, el escaparate debe resultar atractivo, artístico, llamativo y agradable. La efectividad de los escaparates aumenta cuando existe un tráfico denso de peatones y la combinación de productos que se muestran en el escaparate está compuesta principalmente por los llamados “productos de compra lúdica” o “producto impulso”.

La disposición de los productos dentro del escaparate debe ser armónica y comercial por lo que se aconseja escoger los modelos más novedosos y atractivos. La luz es otro factor decisivo; se debe prestar especial atención a una correcta iluminación que haga destacar los artículos destinados a la venta.
Los elementos publicitarios, como escaparates, PLV’s... deben conseguir, con respecto a su audiencia: en primer lugar, captar la atención, después despertar el interés por el artículo o la oferta, seguidamente despertar el deseo de adquisición y, finalmente, provocar la compra o reaccionar al mensaje, ( AIDA ).

Escaparates de ayer y de hoy, todos transmiten un mensaje:
Promociones de producto: lavadoras, agencias de viajes, libros, ropa, películas..., Homenajes a los soldados de la 2ª Guerra Mundial... Son testimonio de una época. Muestran la sociedad del momento con sus preocupaciones, necesidades, miedos, deseos…
Apelan a las motivaciones ocultas del consumidor, muestran las tendencias estéticas y transmiten la sensibilidad de zona y el aperturismo o hermetismo del lugar en el que se encuentran.

Y embellecen la ciudad, le dan carácter. Una ciudad sin escaparates, sería un lugar muerto. Sin luz, sin vida. Un cementerio de piedra y hormigón.
Los escaparates son montados por empleados de las tiendas, por profesionales del merchandising visual, por artistas a los que se les pide que proyecten su particular visión del mundo a través de la vitrina... de manera que, la sensibilidad y la calidad final varía en gran medida de unos aparadores a otros.

Y por último nos centraremos en el visual merchandising.
El merchandising empezó en Estados Unidos a mediados de los años 50, en las grandes superficies. Hasta que se dieron cuenta, poco a poco de que dependiendo de dónde y cómo se colocase el producto se vendía más o menos. Más tarde se extendió a otro tipo de comercios. Aquí, en España hace catorce años aún no se sabía mucho sobre este tema.
Se dice que el visual merchandising es el conjunto de acciones y técnicas que comprenden la presentación, ordenación, colocación de producto y el control de la apariencia que el punto de venta ofrece al cliente. Hay que intentar crear la atmósfera adecuada para el cliente, Imagen General.
La imagen general condiciona la actitud respecto al establecimiento, a sí mismo, debe influir en la elección del establecimiento frente a otros y favorecer el acto de compra.
Para ello es conveniente controlar, además de la disposición del producto, los aspectos subliminales y de atmósfera: música, luz, temperatura, olor…
Como norma general un producto se venderá más cuanto antes se presente respecto a otros, aquello que tienes a la altura de los ojos se vende más que lo que está arriba o abajo…
Es muy importante para un buen visual conseguir ese carácter que fidelice al cliente. Siempre darle un toque personal al establecimiento, eso es lo que diferenciará a un visual de los demás.
Al igual que se deben tener muy claras algunas pautas para poder colocar el producto de la mejor manera posible, y conseguir así una mayor rentabilidad.

SI ALGO ME GUSTA, ES VIVIR.
"SI ALGO ME GUSTA, ES VIVIR. VER MI CUERPO EN LA CALLE, HABLAR CONTIGO COMO UN CAMARADA, MIRAR ESCAPARATES Y, SOBRE TODO, SONREIR DE LEJOS A LOS ÁRBOLES..."
BLAS DE OTERO.