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El principal objetivo de los escaparates es despertar la atención e interés de los posibles clientes a fin de conseguir promocionar el establecimiento y sus productos, es decir, incitar a que el usuario entre en el establecimiento para adquirir sus productos y servicios. Esto último se conoce como la regla A.I.N.D.A.S (Atractivo, Interesante, Necesario, Deseable, Acción, Satsfacción), que es una forma de definir los seis pasos que realiza una persona antes de tomar la decisión de compra de un producto o servicio. Por lo tanto, el escaparate se basa en un espacio al que se le aplica un diseño para que éste llame la atención, genere un interés en el cliente y éste entre al establecimiento. Es decir, es un espacio importante que actúa como reclamo del espacio interior que a primera vista no se ve.

Uno de los elementos o factores más importantes dentro de un escaparate es el color.
La información sobre el color y como reaccionamos ante éste es una información que debemos dominar tanto en escaparatismo como en el visual mechandising, ya que es mediante éste elemento con el que podemos dar un mensaje claro y casi instantáneo si se usa la paleta de colores correcta.
El uso de los colores de forma apropiada se realizará si previamete conocemos las implicaciones que tiene cada color. Así, podremos captar la atención sobre el cliente más rápido, ya que cada uno de los colores produce un estímulo inmediato, perdurable y de gran contenido informativo para la persona que mira un escaparate

Los colores se dividen en fríos y cálidos, y su uso en los escaparates debe tenerse muy en cuenta para conseguir determinados fines. Los fríos ( ej: verde y azul ) transmiten comodidad y retienen la atención del usuario durante más tiempo, mientras que los cálidos ( ej: rojo, amarillo y naranja ), son colores que atraen y, además son más agresivos y dinámicos. Los utilizaremos según el diseño y el objetivo que tengamos en ese momento. Una de las asociaciones más típicas que le hacemos a un color en un escaparate es la proximidad de una festividad. Por ejemplo, para la Navidad, se utilizan mucho el blanco, el oro y el plata, y también las combinaciones de verde y rojo. Los escaparates monocromos o con pocos colores, por otro lado, dan sensación de elegancia y exclusividad, mientras que los policromos se usan para transmitir originalidad, novedad y atrevimiento.

Jugar con los colores, creando contrastes y armonías, para transformar un escaparate, convertirlo en más grande o pequeño, frío o cálido, cercano o lejano, llamativo o discreto.