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El escaparate es un nuevo lienzo donde expresar un concepto, una idea, inquietudes, necesidades, estados de 谩nimo y opiniones. Es un escenario ef铆mero con peri贸dicas puestas en escena; la oportunidad de un contacto directo con el p煤blico, que permite desarrollar en todo su esplendor la pasi贸n por el dise帽o, con la funci贸n de ampliar las ventas del negocio.

Un punto ideal de observaci贸n y una herramienta muy poderosa de comunicaci贸n. Tiene la obligaci贸n de llamar la atenci贸n de las personas que pasan por la calle, hacer que entren a la tienda y en definitiva, que compren. Para conseguir esto debe estar muy bien enfocado al target deseado, saber que es lo que le gusta o le impacta y generar deseos. Se debe estudiar claramente el mensaje que se quiere trasladar, no se puede vender sin pensar en la imagen. Hay que aportar un valor a帽adido si se quiere captar al cliente.

La decoraci贸n de un espacio debe intentar sugerir el estilo de vida que lleva el cliente, o que le gustar铆a llevar, si utilizara el producto expuesto. Hasta ahora se creaba un 鈥渢otal look鈥, con prendas de los pies a la cabeza que explicaban el posicionamiento del local, ahora tenemos que ir hasta el 鈥渕谩s all谩鈥, tenemos que crear un 鈥渢otal lifesyle鈥 con mobiliario, decoraci贸n y elementos fantasiosos que eleven al cliente a imaginarse su estilo de vida de ensue帽o.

Alguno de los ingredientes para construir un buen escaparate son: materiales econ贸micos + claves humor铆sticas + glamour + fantas铆a + buenos acabados.

El humor hace a la marca, a la tienda y al objeto m谩s cercanos. El glamour reflejado en un escaparate da valor a帽adido al producto, da exclusividad y estatus social. Y el surrealismo o fantas铆a te hace so帽ar despierto. Tras varios a帽os de reinado del minimalismo y de prendas sin movimiento, la tendencia es complementar enormemente el producto.

Salvador Dal铆 y Andy Warhol fueron artistas pioneros en la realizaci贸n de escaparates, y son nuestra gran influencia actual.

Warhol a los 19 a帽os obtiene su primer trabajo como artista en los almacenes Joseph Hornee, pintando escaparates. M谩s tarde colabora con la revista Harper鈥檚 Bazaar, Nogue, Glamour y New Yorket. Adem谩s trabaja con las tiendas m谩s lujosas de la ciudad como Tiffany, Bergdor&Goodman y Bonwit-Teller New York.

Esta misma tienda neoyorquina, Bonwit-Teller, pidi贸 a Dal铆 que decorara una de sus vidrieras; Dal铆 ya hab铆a hecho otras para ellos con singular 茅xito y urdi贸 una representaci贸n surrealista. Baj贸 a los dep贸sitos, encontr贸 maniqu铆es del siglo XIX, los dej贸 con el polvo y las telara帽as que hab铆an acumulado y meti贸 adem谩s una ba帽era peluda y otros objetos extra帽os. Pero al pasar por all铆 unos d铆as despu茅s advirti贸 que hab铆an cambiado todo. Se indign贸, pidi贸 explicaciones: la respuesta fue que la curiosidad de los transe煤ntes causaba aglomeraciones, deten铆a el tr谩nsito y perjudicaba la tienda. No la acept贸 y decidi贸 actuar por su cuenta: vaci贸 el agua de la ba帽era, que al tumbarse rompi贸 los cristales. Lo encarcelaron; pudo haber salido inmediatamente previo pago de una fianza, pero el esc谩ndalo no hubiera sido el mismo. Prefiri贸 resistir. Este formidable anuncio tridimensional, construido como uno de sus cuadros, fue la m谩s ef铆mera de sus creaciones. El comenz贸 con el surrealismo en escaparatismo, tan importante hoy en d铆a.

John Galliano, Viktor & Rolf, Maison Martin Margiela y Moschino son creadores influidos por el surrealismo y dise帽aron grandes escaparates surrealistas.

Desde que Moschino abriera en 1989 su primera tienda en la V铆a Sandrea de Mil谩n, se utilizaron sus escaparates para comunicar todo un universo que apelaba al surrealismo y al sentido del humor, con mucho glamour intr铆nseco, para enfrentarse a las modas, al shopping o a las tiran铆as de la apariencia.

El visitante vacila entre la sorpresa, la emoci贸n, la risa y el asombro. Y a veces, todas esas emociones se dan juntas. Cuando el surrealismo entr贸 al mundo del dise帽o, cre贸 un nuevo lenguaje visual de modernidad, apoder谩ndose de la imaginaci贸n popular. Este lenguaje es tremendamente poderoso. Y ha venido para quedarse.

A las grandes ciudades espa帽olas como Madrid, Valencia o Bilbao a煤n les queda camino por recorrer para compararse con Nueva York, Londres, Par铆s, Amberes, Mil谩n o Tokio, destinos que brillan por sus estilos en los escaparates. Barcelona ya va un paso por delante de las dem谩s.

Es nuestra misi贸n continuar este camino y seguir innovando en este maravillos mundo.